Santo Domingo, República Dominicana. – El Segundo Tribunal Colegiado del Distrito Nacional dictó este jueves una sentencia condenatoria de 20 años de prisión contra los principales implicados en una de las mayores redes de corrupción administrativa desmanteladas por el Ministerio Público en los últimos años.
Los condenados son el mayor general retirado Adán Cáceres Silvestre, exjefe del Cuerpo de Seguridad Presidencial (CUSEP); el general retirado Juan Carlos Torres Robiou, exdirector del Cuerpo Especializado de Seguridad Turística (CESTUR); y José Manuel Rosario Núñez de Aza, quienes fueron hallados culpables de cometer actos de corrupción, lavado de activos, enriquecimiento ilícito y asociación de malhechores en perjuicio del Estado dominicano.
La decisión judicial se produce tras un extenso proceso que incluyó la presentación de miles de pruebas documentales, periciales y testimoniales aportadas por el Ministerio Público, que sostuvo que los acusados conformaron una estructura destinada a distraer recursos públicos mediante contratos irregulares, manejo ilícito de fondos y adquisición de bienes que no podían justificar con sus ingresos legales.
Durante la lectura del fallo, el tribunal estableció que las pruebas presentadas demostraron la participación activa de los condenados en un esquema de corrupción que operó durante varios años, generando importantes perjuicios económicos para el Estado dominicano.
Además de las penas privativas de libertad, el tribunal dispuso el decomiso de bienes adquiridos con fondos de origen ilícito y mantuvo medidas relacionadas con la recuperación de activos, en consonancia con las disposiciones establecidas en la legislación dominicana sobre lavado de activos y corrupción administrativa.
El Ministerio Público valoró la sentencia como un paso importante en la lucha contra la impunidad y el fortalecimiento institucional del país, destacando que la decisión envía un mensaje claro sobre las consecuencias de utilizar recursos públicos para beneficio personal.
Por su parte, los abogados de la defensa indicaron que analizarán íntegramente la sentencia para determinar las acciones legales correspondientes, incluyendo la posibilidad de recurrir la decisión ante instancias superiores.
El caso forma parte de las investigaciones anticorrupción desarrolladas por la Procuraduría Especializada de Persecución de la Corrupción Administrativa (PEPCA), que en los últimos años ha impulsado diversos procesos judiciales contra exfuncionarios y personas vinculadas al manejo de fondos públicos.
La sentencia marca un nuevo capítulo en los esfuerzos institucionales dirigidos a combatir la corrupción administrativa y fortalecer la transparencia en la gestión pública de la República Dominicana.
