
Caracas, 6 de enero de 2026. — En una jornada calificada por sus organizadores como histórica, cientos de miles de venezolanos se movilizaron este lunes en Caracas y en distintas regiones del país para exigir la liberación inmediata del presidente constitucional Nicolás Maduro Moros y de la primera combatiente, Cilia Flores, tras lo que califican como un “secuestro” ejecutado por fuerzas militares de Estados Unidos el pasado 3 de enero.
Desde tempranas horas de la mañana, militantes del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), trabajadores, comuneros y movimientos sociales se concentraron en puntos emblemáticos de la capital como la avenida Libertador, Plaza Morelos, Plaza La Candelaria y las inmediaciones del Palacio de Miraflores, desde donde avanzaron en una marcha pacífica hacia el centro de la ciudad.
Movilizaciones similares se registraron en estados como Bolívar, Monagas, Anzoátegui, Aragua y Zulia, donde las Plazas Bolívar se convirtieron en epicentros de manifestaciones en rechazo a la operación estadounidense, considerada por los participantes como una violación flagrante del derecho internacional y de la soberanía nacional.
Durante las concentraciones, los manifestantes portaron banderas nacionales, imágenes del comandante Hugo Chávez y del presidente Maduro, mientras coreaban consignas como “¡Devuélvannos a Maduro!”, “¡Fuera yanquis de Venezuela!” y “¡Libertad para Nicolás y Cilia!”. Pancartas y carteles calificaban el operativo como un “acto vil y cobarde” contra un mandatario electo por voto popular.
La diputada Tania Díaz afirmó desde uno de los puntos de concentración:
“El pueblo venezolano le exige al gobierno de Estados Unidos que devuelva al presidente Nicolás Maduro y a Cilia Flores. No permitiremos que el imperio pisotee nuestra soberanía. Esta es una lucha por la dignidad de la Patria Bolivariana”.
Por su parte, la diputada Blanca Eekhout señaló que Venezuela enfrenta “la barbarie de un imperio en decadencia” y reiteró el llamado a la liberación inmediata del jefe de Estado y su esposa.
La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, quien asumió el cargo de manera interina tras los hechos del 3 de enero, respaldó públicamente las movilizaciones y aseguró que el país se mantiene en “perfecta unión cívico-militar-policial”. Durante su juramentación, Rodríguez expresó su dolor por lo que calificó como el “secuestro” de los líderes bolivarianos y reafirmó el compromiso del Gobierno con la defensa de la independencia nacional.
Estas manifestaciones se suman a las concentraciones permanentes que, según fuentes oficiales, se realizan desde el mismo 3 de enero en todas las Plazas Bolívar del país, donde se exige fe de vida y el retorno inmediato del presidente Maduro y la primera combatiente. Autoridades gubernamentales han asegurado que, pese a la situación, el país se mantiene en paz y orden, destacando indicadores de abastecimiento y crecimiento económico al cierre de 2025.
El ministro de Comunicación e Información, Freddy Ñáñez, afirmó que las movilizaciones reflejan “la conciencia patriótica de un pueblo que no se rinde ante ninguna agresión externa”. Asimismo, informó sobre la conformación de una comisión de alto nivel para coordinar acciones diplomáticas y elevar denuncias ante organismos internacionales como la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
El pueblo venezolano, según expresaron los voceros oficiales, ratifica su respaldo al presidente Nicolás Maduro y rechaza cualquier intento de injerencia extranjera.
“¡Venezuela se respeta! ¡Libertad para Nicolás Maduro y Cilia Flores! ¡Venceremos!”, corearon los manifestantes al cierre de la jornada.