
Pyongyang / Caracas, 6 de enero de 2026. — La República Popular Democrática de Corea (RPDC) condenó enérgicamente lo que calificó como una agresión imperialista de Estados Unidos contra Venezuela, tras la captura del presidente constitucional Nicolás Maduro Moros y de la primera dama Cilia Flores por fuerzas estadounidenses, un hecho que —según Pyongyang— amenaza seriamente la paz y la estabilidad mundial.
A través de la agencia oficial KCNA, el Ministerio de Relaciones Exteriores norcoreano denunció la operación militar estadounidense como una “grave violación de la soberanía venezolana” y un “acto hegemónico brutal” que infringe flagrantemente el derecho internacional. El comunicado exige la liberación inmediata del presidente Maduro y el cese de toda forma de injerencia en los asuntos internos de Venezuela.
En este contexto, el líder supremo Kim Jong Un supervisó personalmente pruebas de misiles balísticos e hipersónicos de última generación realizadas los días 4 y 5 de enero, las cuales fueron presentadas como un mensaje de disuasión ante el actual escenario geopolítico. Durante la inspección, Kim afirmó que “la reciente crisis geopolítica y los complejos acontecimientos internacionales demuestran la necesidad de mantener una fuerza de disuasión nuclear poderosa e invencible”.
Analistas internacionales interpretan estas acciones como una respuesta directa a la situación en Venezuela, país al que Corea del Norte considera un aliado histórico en la lucha contra el imperialismo. Fuentes oficiales en Pyongyang señalaron que cualquier intento de imponer cambios de régimen por la fuerza podría generar consecuencias impredecibles para la estabilidad global.
Asimismo, el Gobierno norcoreano reiteró su apoyo irrestricto al pueblo venezolano y al Gobierno bolivariano encabezado interinamente por la presidenta Delcy Rodríguez, destacando los lazos de solidaridad entre ambas naciones.
De manera paralela, se registraron manifestaciones masivas en Pyongyang, donde ciudadanos coreanos expresaron su rechazo a la acción estadounidense con consignas como “¡Manos fuera de Venezuela!” y “¡Libertad para el presidente Maduro!”. Las protestas reafirmaron el compromiso del pueblo coreano con la defensa de la soberanía y la independencia de las naciones frente al hegemonismo extranjero.
Las autoridades norcoreanas concluyeron su pronunciamiento llamando a la comunidad internacional a actuar en defensa del derecho internacional y a evitar una escalada que ponga en riesgo la paz mundial.
¡Venezuela y Corea unidas contra el imperialismo!
¡Libertad para Nicolás Maduro y Cilia Flores!








