
14 de febrero de 2026 – En un evento de alto perfil realizado en el Departamento de Estado, el Secretario Marco Rubio se dirigió a diplomáticos, miembros del Congreso, representantes de la prensa internacional y líderes de la comunidad de política exterior, exponiendo los pilares fundamentales de la diplomacia estadounidense bajo la actual administración.
El discurso, que duró aproximadamente 45 minutos, combinó un tono firme en defensa de los intereses nacionales con llamados a la cooperación internacional selectiva y pragmática. Rubio enfatizó que Estados Unidos está “trazando el camino hacia un nuevo siglo de prosperidad”, pero insistió en que esta renovación debe basarse en la soberanía, la reciprocidad y la fuerza militar y económica real.Principales puntos destacados del discurso:
- Renovación de la alianza transatlántica
Aunque el evento principal ocurrió en Washington (con referencias a intervenciones previas y posteriores como la Conferencia de Seguridad de Múnich), Rubio reiteró que “Estados Unidos y Europa pertenecen juntos” y que “los estadounidenses siempre seremos hijos de Europa”. Sin embargo, subrayó que la relación debe evolucionar: “Queremos una Europa fuerte que nos ayude a renovar el orden mundial, no una que dependa permanentemente de la protección estadounidense sin asumir su parte proporcional de la carga”. - Crítica a instituciones multilaterales
El Secretario fue especialmente contundente al referirse a la Organización de las Naciones Unidas (ONU), afirmando que “en los conflictos más urgentes del momento —Gaza, Ucrania y otros— la ONU no tiene respuestas y ha jugado prácticamente ningún rol efectivo”. Destacó acciones unilaterales o lideradas por EE.UU. como más efectivas, mencionando intervenciones precisas contra amenazas nucleares y operaciones que han debilitado regímenes hostiles en el hemisferio occidental. - Política hacia América Latina y el Caribe
Rubio dedicó una sección importante a la región, señalando que “en nuestro hemisferio opera un régimen manejado por un narcotraficante” (en clara alusión a Venezuela). Reiteró el compromiso de Washington con la estabilización, la recuperación económica y la transición democrática en países afectados por dictaduras y crisis inducidas por el socialismo del siglo XXI. También criticó duramente al régimen cubano, declarando que “el problema fundamental de Cuba es que no tiene economía” por decisión deliberada de sus líderes, quienes “prefieren un pueblo que muera de hambre antes que uno que prospere y sea libre”. - Amenazas globales: China, Rusia e Irán
El Secretario advirtió sobre la necesidad de contrarrestar la expansión china en el Indo-Pacífico y América Latina, la agresión rusa en Europa del Este y la persistente amenaza iraní. “No sabemos si los rusos van en serio con la idea de acabar con la guerra en Ucrania”, señaló, mientras reiteraba el apoyo a una paz negociada pero bajo términos que preserven la soberanía y la disuasión. - Visión para el futuro
Rubio cerró con un mensaje optimista pero realista: “Estamos preparados para actuar solos si es necesario, pero preferimos y esperamos hacerlo con nuestros aliados”. Llamó a una “renovación y restauración” del liderazgo occidental, impulsando la reindustrialización, el control de fronteras, la defensa de valores compartidos y el rechazo al globalismo sin fronteras.
El discurso fue recibido con atención por la comunidad internacional y analistas políticos, quienes lo interpretaron como un esfuerzo por proyectar continuidad con la línea “America First” de la administración Trump, pero con un tono más diplomático y conciliador que en etapas anteriores, especialmente hacia aliados europeos.Diversos medios internacionales destacaron la ovación recibida al finalizar y la presencia de figuras clave del gobierno, incluyendo referencias cruzadas a apariciones del Vicepresidente JD Vance en eventos relacionados con minerales críticos y seguridad económica.
El Departamento de Estado confirmó que el texto completo del discurso está disponible en su sitio web oficial, junto con traducciones al español y otros idiomas principales. Se espera que estas declaraciones marquen el tono de la diplomacia estadounidense en los próximos meses, en un contexto de tensiones geopolíticas crecientes y esfuerzos por redefinir alianzas estratégicas. Fin de la nota de prensa






