
Santo Domingo. – El presidente de la Cámara de Diputados, Alfredo Pacheco, emitió un mensaje público en el que expresó su respaldo firme y decidido a la Reforma Integral “Déjala Ir”, iniciativa presentada por legisladoras del Congreso Nacional para enfrentar de manera estructural la violencia que afecta a mujeres, niñas y niños en la República Dominicana.
El presidente Pacheco se dirigió a los honorables senadores, senadoras, diputadas, diputados, autoridades del Estado, representantes de organismos internacionales y sociedad civil, destacando que esta reforma no es solamente un proyecto legislativo, sino una declaración de compromiso nacional con la vida, la dignidad y el futuro del país.
“Cada feminicidio y cada filicidio dejan una herida profunda que nos duele a todos los dominicanos. No podemos permanecer indiferentes ante tragedias que destruyen familias y apagan los sueños de nuestro pueblo”, afirmó Pacheco durante su intervención.
Un llamado a la unidad nacional
Pacheco resaltó que la violencia no distingue colores políticos ni banderas partidarias, y que su erradicación requiere una respuesta de Estado, coordinada, firme y humana.
“La violencia es un problema de todos. Erradicarla exige unidad, voluntad política y compromiso institucional”, enfatizó.
En ese sentido, valoró el liderazgo mostrado por las legisladoras que impulsan la reforma, reconociendo su valentía al asumir el desafío de transformar el dolor social en acciones concretas.
Transformar la indignación en esperanza
El presidente de la Cámara de Diputados destacó que con esta reforma, la República Dominicana da un paso hacia una política de Estado real, capaz de proteger la vida y garantizar justicia.
“Con estas reformas, el país avanza con una política firme, coordinada y humana, capaz de transformar el dolor en acción y la indignación en esperanza”, agregó.
Compromiso institucional
Para concluir, Alfredo Pacheco reafirmó que desde la Cámara de Diputados se acompañará esta causa con determinación, convencido de que es tiempo de actuar con responsabilidad histórica.
“Reafirmamos nuestro respaldo absoluto a esta gran causa, convencidos de que la República Dominicana puede y debe ser un país donde ninguna mujer y ningún niño pierdan la vida por causa de la violencia. Es tiempo de decirle al país: ¡Déjala ir!”








